El Banco de la República mantiene una postura monetaria restrictiva y seguiría vigilando con atención el comportamiento de la inflación básica, especialmente la que excluye alimentos y regulados, para tomar decisiones sobre la tasa de interés de política monetaria. Según análisis recientes, este indicador continúa al alza y las expectativas de inflación permanecen por encima de la meta del 3%, un escenario que refuerza la posibilidad de ajustes adicionales en el corto plazo.
El dato que más peso tendría en la discusión es la inflación sin alimentos ni regulados, también conocida como inflación básica. Este indicador es importante porque ayuda a medir la presión de precios de fondo en la economía, sin los efectos más volátiles de algunos bienes regulados o de la canasta alimentaria. Un informe de política monetaria del propio Banco señala que la inflación se detuvo en 2025, se mantuvo por encima de la meta y podría subir en 2026, mientras que las expectativas inflacionarias de los agentes económicos se incrementaron significativamente.
Por qué esto influye en las tasas
Cuando la inflación básica permanece elevada y las expectativas de precios se desanclan, el Banco de la República suele adoptar una postura más cautelosa para evitar que el aumento de precios se prolongue. En su informe de enero de 2026, el emisor indicó que el aumento de la inflación esperada para 2026 requiere un ajuste al alza de la tasa de interés para ayudar a que la inflación retome su senda de reducción hacia la meta del 3%.
Cómo está la tasa hoy
La Junta Directiva del Banco de la República elevó en enero la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, hasta 10,25%, nivel que sigue vigente desde el 2 de febrero de 2026. El calendario oficial del emisor muestra que la próxima reunión sobre tasa de intervención está programada para el 31 de marzo de 2026.
Qué dice el mercado
En paralelo, distintos análisis del mercado han coincidido en que no habría espacio inmediato para recortes. Un estudio citado por Valora Analitik señala que, además de la inflación básica, el Banco también tendría en cuenta presiones por el lado de la demanda, el déficit en cuenta corriente y una postura fiscal expansiva. Ese mismo análisis proyecta que una nueva subida podría ubicarse entre 75 y 100 puntos básicos.
Qué significan estas señales para empresas y hogares
Una tasa de interés más alta suele encarecer el crédito y puede moderar el consumo y la inversión. Al mismo tiempo, busca contener la inflación y estabilizar los precios en el mediano plazo. Por eso, el Banco de la República sigue de cerca la evolución de la inflación básica, las expectativas inflacionarias y la actividad económica antes de tomar una nueva decisión.
En este momento, la atención del emisor está puesta en confirmar si la presión inflacionaria continúa cediendo o si persiste la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva. Con la tasa en 10,25% y la reunión de marzo ya en el calendario, el comportamiento de la inflación básica será uno de los factores centrales en la discusión monetaria de las próximas semanas.


